Estilos de comunicación. Aprende a identificarlos

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Los seres humanos somos seres sociales, por lo que nos comunicamos continuamente con los demás. Podemos definir la comunicación, como un proceso social e interactivo. Es una habilidad innata, para la que venimos predeterminados biológicamente. Es decir, el niño desde el mismo momento de su nacimiento se comunica, se relaciona a través de su llanto.


A pesar de ser algo intrínseco al ser humano, la comunicación es una habilidad que podemos entrenar y mejorar durante toda nuestra vida.

ELEMENTOS DE LA COMUNICACIÓN


Podemos hablar de tres tipos:


- Comunicación verbal: uso de las palabras para la interacción, tanto de manera oral como escrita.

- Comunicación no verbal: a través de la expresión corporal y facial, de la mirada, de los movimientos de las manos… En torno a un 60-70% de lo que comunicamos lo hacemos a través del lenguaje no verbal, por lo que es especialmente relevante.

- Comunicación paraverbal: los elementos de la voz como la entonación, los silencios, el tono, el volumen… es la forma que utilizamos para expresarnos.

La comunicación es fundamental en nuestra vida, ya que nos permite tanto expresarnos y conocernos a nosotros mismos, como conocer a los demás e interactuar con ellos. En toda comunicación se desarrolla un tipo de relación entre dos o más personas, por lo que la manera que tengamos de comunicarnos, el estilo que usemos, condicionará la relación. Algunos estilos de comunicación facilitarán las relaciones con los demás, mientras que otros las dificultarán. Un estilo adecuado es fundamental para establecer buenos vínculos personales.

“No podemos no comunicar. No es posible no comportarse, no emitir mensajes, ni interactuar. Intentar no comunicarse es un falso dilema porque el silencio también es comunicación”.
Paul Watzlawick

¿QUÉ SON LOS ESTILOS DE COMUNICACIÓN?

Podemos definirlos como los patrones de comunicación que surgen al fusionar los elementos de la comunicación que hemos mencionado anteriormente. A pesar de que utilizamos un estilo u otro según la situación o el receptor, entre otros condicionantes, en cada persona hay un estilo que tiende a predominar sobre los demás. Saber reconocer cómo nos comunicamos en cada situación, es fundamental para aprender a gestionarlos y a modularlos.





TIPOS DE ESTILOS COMUNICATIVOS

Los tres tipos forman un continuo. En un extremo encontraríamos el estilo pasivo, en el otro el agresivo y en el centro el asertivo. Y ya sabéis lo que decía Aristóteles: “La virtud está en el término medio”.


ESTILO PASIVO

Se caracteriza por la inhibición, por la no expresión de las emociones, de los pensamientos ni de los sentimientos. Les cuesta mucho abrirse a los demás, y expresar su opinión, aunque pueden mantener conversaciones de otra índole con total normalidad. Es una forma muy desadaptativa de comunicarse, ya que la persona no es capaz de identificar ni satisfacer sus propias necesidades, ni tampoco de manifestar su disconformidad cuando algo no le gusta. Solemos identificar este estilo con las personas tímidas, o incluso con personas con la autoestima baja.

Destacan los elementos no verbales: tono de voz bajo, gestos escasos, evitación de la mirada, expresión facial seria, largos silencios y pausas abundantes…


ESTILO AGRESIVO

Se caracteriza por interacciones con reproches, amenazas tanto verbales como no verbales, críticas, acusaciones… En muchas ocasiones, cuando usamos este estilo, el objetivo principal deja de ser la comunicación y pasa a ser el adoptar una posición dominante, intentando imponer nuestro punto de vista a la otra persona, obviando por completo su opinión.

Elementos identificativos: tono de voz elevado, postura intimidatoria, mirada fija y directa, gestos abundantes, pocas pausas ni silencios, no respeta las distancias…


ESTILO ASERTIVO

Se caracteriza por una buena expresión emocional, las personas que utilizan este estilo, son capaces de comunicarse de forma directa y abierta, de defender sus derechos. Saben decir “no”. Todo desde una postura empática y respetuosa. Son capaces de expresar sus opiniones sin imponerlas a los demás, ya que también las tienen en cuenta.

Elementos característicos: expresión facial amistosa, contacto ocular directo pero no intimidatorio, gestos firmes pero no bruscos, volumen de voz ajustado a la conversación, pausas y silencios adecuados…


Vamos a poner un ejemplo respondiendo con los distintos estilos comunicativos ante una misma situación:

- Javier ha quedado con su pareja a cenar, y ésta llega tarde sin avisarle, algo que realmente le molesta ya que sucede a menudo.


  • Estilo pasivo: su pareja le pide perdón nada más llegar, y aunque él está molesto, le dice que no pasa nada y deja pasar el tema una vez más. En este caso es probable que Javier esté mosqueado con la tardanza e incluso con su incapacidad para expresar cómo se siente realmente. Su pareja seguramente siga llegando tarde porque no sabe realmente lo mal que le sienta a Javier.

  • Estilo agresivo: a Javier le parece fatal que su pareja llegue tarde y le recrimina de manera airada y cabreada que siempre haga lo mismo. En este caso es más que probable que se origine alguna discusión por el tono utilizado por Javier, y su pareja se quede con las formas y no con el mensaje que Javier pretendía transmitir.

  • Estilo asertivo: Javier le dice de manera tranquila que cada vez que llega tarde sin avisarle no se siente valorado y que le gustaría que por lo menos le mandara un mensaje para avisarle. En este caso, Javier expone cómo se siente ante esa situación, haciendo consciente a su pareja de ello; y ésta no lo percibirá como un ataque como en el caso anterior.

Como vemos, ante una misma situación podemos responder de diferentes maneras. Parece claro que el estilo comunicativo más adecuado, tanto para el emisor como para el receptor, es el asertivo.

Ahora que los conoces, piensa ¿qué estilo de comunicación es el que predomina en tus interacciones?


Kensho Clínica

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